BUENOS AIRES.- Dos delincuentes armados asaltaron a una familia en su casa de la localidad bonaerense de Bella Vista y luego de amenazarlos y revisar toda la vivienda se llevaron como rehenes al matrimonio y a sus dos hijos de seis y ocho años, usándolos como "escudos humanos" para intentar escapar de la Policía. Las víctimas fueron liberadas en medio de una balacera.
Tras una persecución que se extendió hasta la vecina localidad de José C. Paz, los asaltantes se bajaron del auto de la familia y trataron de completar la huida a pie, pero uno de ellos fue detenido por la Policía en el patio de una casa, donde había intentado refugiarse, mientras que el otro escapó.
En tanto, los integrantes de la familia salieron ilesos, a pesar de los momentos de nerviosismo que pasaron como consecuencia de la situación. "Nos podrían haber matado, tranquilamente", dijo esta mañana Patricia, una de las integrantes de la familia y víctima del violento asalto.
El violento episodio se produjo anoche, y se inició cuando Patricia regresaba a su casa junto a sus hijos, después de que asistieran a una clase de taekwondo, según contó la propia víctima en declaraciones al canal de cable "TN". En el momento en que abría el portón para ingresar con el auto a su vivienda, los dos delincuentes se les abalanzaron y los amenazaron con las armas de fuego que tenían en su poder.
"Querían entrar a casa. Querían plata. Me amenazaron con los revólveres y los amenazaron a mis nenes. Yo no sabía que mi marido estaba en casa, porque había llegado hacía cinco minutos. El vio desde adentro todo lo que pasaba y llamó a la Policía", contó la mujer.
Los delincuentes lograron meterse en la vivienda y mientras amenazaban a toda la familia y golpeaban al hombre con la culata de sus armas, les exigían que les dieran dinero. Luego, se dieron cuenta que la Policía había llegado y estaba en el frente de la casa.
"Ahí nos sacaron como escudos, apuntándonos con las armas, y nos obligaron a todos a subir al auto. A mi marido adelante y a los chicos y a mi en el asiento de atrás. Ellos se sentaron uno adelante y el otro atrás. Abrieron el portón y salimos. En un momento, uno agarró a uno de los nenes y lo pasó para el asiento de adelante. Nos decía 'dame al escudo, dame al escudo'".
En su dramático relato, Patricia contó: "como los perseguían, empezaron a tirarle a la Policía. Vaciaron no sé cuántos cargadores. Le tiraban al patrullero, a todo lo que veían. Pero gracias a Dios no mataron a nadie". Después de la odisea, Patricia señaló que volvieron a su vivienda, aunque el más chico de sus hijos no pudo hacerlo todavía y pidió quedarse en la casa de su abuela, debido al shock que vivieron. (NA-Télam)